El grito tácito. 5 ejemplos que impactan tu imagen.

Pareciera que tenemos un mimo frente a nosotros y nos negáramos a "escuchar" su historia. Foto: Lukovskii Andrei/Schutterstock
Pareciera que tenemos un mimo frente a nosotros y nos negáramos a “escuchar” su historia. Foto: Lukovskii Andrei/Schutterstock

El manejo de los gritos en la oficina, por lo general se tiene controlado, particularmente dentro de organizaciones con estrategias y metodologías de RRHH establecidas. Sin embargo, hay una serie de gritos tácitos o silenciosos, que como líderes, necesitamos aprender a escuchar, e investigar para interpretar, a pesar de no ser audibles. El manejo de esos gritos “tácitos” habla de quiénes somos como líderes, e impacta la imagen ejecutiva de forma directa.

La escucha activa a tu organización es fundamental para entender por lo que está pasando tu equipo de trabajo. Con mucha frecuencia pareciera que tenemos un mimo frente a nosotros y nos negáramos a interpretar la historia. Obviamos los gritos de ayuda, que podemos resolver si los detectamos a tiempo.

5 ejemplos cotidianos que impactan tu imagen ejecutiva como líder:

1. Tu equipo se queda hasta tarde en la oficina.

Analiza si tu equipo en realidad tiene las habilidades y las capacidades para manejar la carga de trabajo. ¿Se necesita capacitación? ¿Se necesita más gente? ¿Se necesita gente con talentos distintos?

2. Tu equipo comete de forma regular los mismos errores, o errores muy simples.

Detecta la causa raíz sobre los temas que generan el estrés que provocan la falta de enfoque. ¿Entiende tu equipo en dónde está el error? ¿Qué hay en el ambiente que lo tiene distraído? ¿Hay consecuencias o retroalimentación ante los errores?

3. Tu equipo llega tarde consistentemente a reuniones.

Cuestiónate si los incentivos que tiene tu organización, son los adecuados para tu población y demografía. Distingue entre la falta de interés personal que se traslada al trabajo, y la falta de interés en el trabajo. ¿Es un tema de manejo de agenda o de prioridades?

Los siguientes 2 focos rojos, tienen que ver con tus habilidades de liderazgo directamente, y la imagen que tu equipo tiene sobre ti:

4. Tu equipo es apático.

Pregúntate qué tanto validas y valoras, ideas y propuestas, que tu equipo te trae, a pesar de que sean contrarias a las tuyas. ¿Eres un líder que todo lo sabe, y sólo él lo puede? ¿O eres un líder con la capacidad de aprender todos los días de gente y situaciones?

5. Tu equipo sólo te trae problemas a la mesa.

Cuestiónate qué tanto reconoces los logros y propuestas de los demás. ¿Siempre se termina haciendo lo que tú dices? ¿Eres un líder, o un jefe? ¿Eres autoritario? ¿Cómo está tu capacidad de construcción y elaboración a partir de propuestas ajenas?

La capacidad de los líderes para mover y motivar organizaciones, depende en gran medida de una escucha activa e inteligente.

Saber escuchar esos gritos tácitos a tiempo, puede ser la diferencia entre llegar, o no a “tu número” en el corto plazo, o bien, convertirte en el líder inspirador con el que todos quieren trabajar, o al que todos quieren ayudar a subir en el largo plazo. Sólo necesitas decidirte a crear una imagen ejecutiva positiva, constructiva, y consistente.

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