Miradas que enamoran, miradas que matan. Comunicación no verbal.

Las miradas pueden guiar una conversación. Foto:  lenetstan/Schutterstock
Las miradas pueden guiar una conversación. Foto: lenetstan/Schutterstock

Hay miradas coquetas, seductoras, de miedo, de ira, de desaprobación, de incredulidad, de soberbia, de negación, de intimidad, de intimidación, de cansancio, … La mirada, es un componente sutil de comunicación no verbal. Nuestras miradas cambian ante personas, circunstancias, sentimientos y emociones. Las miradas son parte de nuestra imagen personal y estilo.

Con la simple mirada podemos guiar una conversación en una junta, sin necesidad de decir ni una sola palabra.

Podemos asentir, aprobar o reprobar, ignorar, dar la palabra, acelerar el tema.. Las miradas, tienen poder, y dejan al descubierto matices sobre nosotros, que juegan a nuestro favor o en nuestra contra.

Las miradas necesitan observarse e interpretarse dentro de un contexto para no mal interpretarlas.

Pon mucha atención, las pupilas responden a la luz, y también a las emociones. Las pupilas dilatadas son instinto de supervivencia, alegría, o falta de luz. Las pupilas contraídas son signo de enojo o mentira.

El contacto ocular demuestra confianza y control, mientras que la cantidd de veces que miramos a alguien, demuestra relevancia, y/o da un significado más profundo a lo que decimos.

Algunos tipos de miradaS:

Miradas sanas: los ojos miran fijamente de frente con tranquilidad por 5 segundos, con parpadeo regular.

Mirada que busca recordar algo: los ojos se mueven hacia arriba a tu izquierda; la derecha del otro viéndolo de frente.

Mirada que busca inventar, mentir o crear: los ojos se mueven a tu derecha; la izquierda del otro, viéndolo de frente.

Mirada que muestra mucha alegría: los ojos brillan más, tienen más humedad, y las pupilas se dilatan como reflejo de que nos gusta lo que vemos.

Mirada de miedo: los ojos los tenemos abiertos y las pupilas dilatadas, con la mirada brillante y algo perdida.

Mirada de interés: los ojos buscan a la persona en cuestión, cada cierto tiempo, con una mirada más o menos fija.

Mirada de desacuerdo: los ojos miran hacia otro lado mientras escuchamos al que habla.

Mirada que muestra acuerdo: los ojos miran a la persona y asentimos con la cabeza.

Mirada que demuestran prisa: los ojos sin disimulo e insistencia ven el reloj.

Miradas que pasan la palabra a otro: los ojos miran fijamente a la persona que esperamos comente algo durante la conversación.

Mirada desconfiada: los ojos están ladeados y chiquitos, como “achinados” y/o con movimientos horizontales.

Mirada retadora: los ojos tienen una mirada fija y de frente, con las cejas levantadas, y la boca y/o los dientes apretados.

Mirada triste: los ojos están apagados sin ningún tipo de brillo y/o llorosos.

Miradas de nerviosismo: se parpadea mucho (cuanto menos se parpadee, habrá un estado mayor de tranquilidad.

Miradas de seducción, interés, curiosidad: los ojos miran de reojo, la persona u objeto de interés.

Hay miradas que enamoran, y hay miradas que matan. Las miradas dan mucha información, al ser ventanas al yo interno.

 

 

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